lunes, 16 de abril de 2012


RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL
 
El tema de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) cobra cada vez más vigencia en el discurso y, bienvenido sea, en la acción gerencial de nuestro país; simultáneamente que en el resto del mundo. Se evidencia en la gran cobertura mediática que la publicidad empresarial dedica para mostrar las experiencias que cada organización realiza en esta área, lo cual pareciera convertirse en una especie de loable competencia. Igualmente se observa en el numeroso grupo de organizaciones que promueven la RSE, en la persistente publicación de artículos de opinión, trabajos de investigación, desarrollo de foros y seminarios sobre el tema y en fin, tantas otras actividades que conseguimos frecuentemente relacionadas con la práctica de la RSE.
La Responsabilidad Social Empresarial es sin lugar a dudas, en nuestra humilde opinión, una tendencia que se está conformando como parte inherente a la praxis gerencial, tal como ha venido sucediendo con la Gerencia estratégica y la filosofía de la Calidad Total. No una moda gerencial más sino, según la noción aristotélica, una categoría constitutiva de la gerencia contemporánea.
Si hacemos un breve monitoreo sobre algunos hechos que se pueden considerar como precedentes de la RSE veremos que en la primera etapa de consolidación de la Organización moderna, cuyo marco histórico lo constituye la Segunda Revolución Industrial, se sostenía que la contribución social de éstas se circunscribía exclusiva e intrínsecamente a la generación de riqueza y empleos y a las contribuciones fiscales que supuestamente deben ser reinvertidas en la sociedad. Posteriormente, esta concepción de la labor social de la empresa se fue complementando con el ejercicio de la filantropía empresarial; la cual se fue a su vez combinando con acciones sociales de mayor compromiso en selectos y específicos casos, como los voluntariados y las fundaciones.
No obstante, en nuestra actual coyuntura histórica, nuestra “sociedad de organizaciones” exige y requiere con urgencia de un verdadero, sustentable e intenso compromiso de las organizaciones con la sociedad para poder generar procesos de transformación de los grandes y graves desequilibrios que en todos sus ámbitos: cultural, económico, ambiental, etc., están amenazando la sustentabilidad de nuestra civilización.
Deseamos creer que toda la inmensa generación de experiencias exitosas y del discurso pertinente y apasionado sobre la Responsabilidad Social Empresarial, que proviene en gran medida de grandes y diversas organizaciones del sector empresarial privado, sea parte constitutiva del quiebre histórico que nos ha tocado vivir y que la misma pueda conformarse como una nueva ontología gerencial.