miércoles, 8 de agosto de 2012

Reinventar la Educación Venezolana


Creo que una muestra evidente de la situación de minusvalía que adolece la Educación venezolana, lo refleja una noticia publicada en la primera página del diario “El Nacional” del 25 de Julio de 2012, en la cual haciendo referencia al deterioro de los sueldos de los empleados públicos por parte del gobierno se señala que los trabajadores “Se han visto obligados a endeudarse o a retirar sus ahorros. Otros se dedican a la docencia, a manejar un taxi o a vender ropa, bisutería y tortas para obtener ingresos adicionales”. (Resaltado nuestro).

Esta percepción del periodista derivada, suponemos, de alguna investigación, nos refleja la concepción que se tiene de la docencia: una actividad más que puede ser llevada a cabo por cualquier persona más o menos instruida.

No se entiende a la docencia como una especialización que requiere una formación académica intensa, además de una vocación por la enseñanza, y que el ingreso a la carrera docente debe estar sujeta a un estricto sistema de selección dada la trascendencia que tiene en la formación de las generaciones de relevo.

Qué lejos estamos de países como Finlandia en el que, según Andrés Oppenheimer en su libro “Basta de historias (Debate 2010), “…sólo 10 por ciento de los alumnos con los mejores promedios en la secundaria pueden entrar en la carrera docente en la universidad”. Y más adelante afirma que allí, ser maestros no es el plan B de quienes no lograron  entrar en otras carreras sino que quieren ser profesores. Demás está decir que como contrapartida, en este país, los maestros tienen un estatus social elevado.

Ojalá, en este momento coyuntural que vivimos en Venezuela, donde observamos un gran interés por el planteamiento de propuestas que conlleven a reinventar el país que queremos y merecemos; tal como lo recogen experiencias como la recientemente realizada por la Universidad Católica Andrés Bello y el Foro CERPE y que se tradujo en la publicación del libro “Educación para transformar el país” (UCAB, 2012); sean consideradas y tomadas en cuenta para enrumbar de una vez por todas a la Educación venezolana por los derroteros que corresponden al mundo en que vivimos. Que se pueda entender lo vital de la educación en una sociedad, ya que citando de nuevo a Oppenheimer: “Es un gran error creer que todos los problemas de la sociedad se resuelven con crecimiento económico: el crecimiento económico no resuelve la pobreza, la pobreza la resuelve la educación”